En estos últimos días me es común escuchar una palabra, que en mi opinión, es la palabra más humillante que puede llegar a decir una persona, una palabra que se ha vuelto tan común que en muchos ya no causa aversión, por el contrario, les causa placer y les produce gusto escucharla… la palabra es “Goce”; Pareciera que a muchos no les importa que su condición de ser humano se viera denigrada a una condición de “Juguete sexual”, el termino es bastante ofensivo, pero no hay otro para referirse a una persona que está de acuerdo en que su cuerpo sea utilizado con simples fines de generar placer, y que después de ser manipulados sean olvidados o desechados, hasta el momento en el cual se vuelva a requerir de sus “Servicios” para producir satisfacción (al igual que un juguete sexual).Sin embargo, a ningún ser humano que tenga un mínimo de autoestima, le gustaría ser catalogado como un “Juguete sexual”, Aún así, muchos se empeñan en actuar como uno, en convertir su cuerpo en un foco de placer, en volverse un productor de lujuria… lo peor de todo… es que se sienten orgullosos de ello, de ser utilizados, de ser humillados, su ego es tan grande que llegan al punto de presumir sus “goces” frente a otros.
“Si ambos nos utilizamos, ninguno lo hace” es una de las excusas que se suelen usar para pretender argumentar las razones por las cuales los goces mutuos no generan ningún tipo de denigración, no obstante, la excusa no es válida, ya que si ambos se utilizan, ambos estarían de acuerdo en que ninguno vale nada porque no les importa regalar su cuerpo para producir un estimulo de “delicia”, además tampoco les importa que la persona de sexo opuesto tenga sentimientos, o que tengan dignidad… pero ¿Cómo respetarían al otro, si ni siquiera son capaces de respetarse a sí mismos?¿ Por qué disfrutan el hecho de que se estén convirtiendo en juguetes?.
La respuesta a esa última pregunta es sólo una, y es que el ser humano busca el goce tratando de huir de las relaciones serias. Una relación seria requiere trabajo y entrega, requiere en verdad querer a una persona, respetarla y darlo todo por ella. Hacer esto no es fácil, construir un cariño sincero hacia alguien sin buscar nada más que brindar afecto no es una labor sencilla, y es por ello que muchos prefieren no amar en serio, sino tener acceso libre y sin ningún tipo de compromiso con alguna persona, para de que de esta manera, puedan estar con ella y manipularla, sin necesidad de quererla de verdad.
Y es por ello que muchos pretenden “amar” a alguien, con el único objetivo de poder sacar “provecho” de esa persona. Este es el tipo de goce más repulsivo de todos, es el goce en el que ya no se es un juguete, sino que se busca jugar con los otros, lo peor de todo es que es bastante usual en la sociedad actual, donde ya muchos tienen técnicas y formas para hacer que los otros cedan a sus caprichos, haciendo creer a alguna persona del sexo opuesto, que sienten algo bello y puro por ella; pero una vez se les ceda confianza, aprovechan para jugar con esta y luego despreciarlas sin importar cuánto daño puedan llegar a causar.
Para finalizar, me gustaría resaltar que el ser humano no es tan sólo un juguete, por ende no merece ser tratado como tal. Dicho esto no sobra decir tampoco que las personas deberían analizar, que cuando gozan, no sólo pasan un rato agradable, sino que también pasan un rato en el cual su dignidad se ve en el piso y donde dejan a un lado su condición de ser humano, para volverse y volver a los otros, Un Muñeco de satisfacción…
Por: FM

